
No importa lo que creamos o dejemos de creer. La vida es más hermosa cuando tiene un propósito.
Este documental explora una de las preguntas más antiguas del ser humano: ¿Para qué estamos aquí?
No somos seres humanos con un espíritu… sino seres espirituales viviendo una experiencia humana. Antes de nacer, cada alma firma un contrato: un conjunto de reglas, desafíos y aprendizajes diseñados para evolucionar, desarrollar consciencia y convertirte en quien has venido a ser.
Este documental explica las cláusulas del contrato del alma, así como el Código Atman que programa tu experiencia, y además explica un ritual simbólico para activar tu verdadero Nombre y manifestar tu poder interior.
La pregunta no es ¿por qué me pasa esto? sino qué he venido a aprender, y qué legado quiero dejar.
Tu vida no es una casualidad, sino un contrato. Este documental que revela las reglas ocultas de la experiencia humana y el propósito del alma en su camino hacia la consciencia.
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No importa lo que creemos o no creemos…
La vida es más bonita cuando tiene un propósito.
En este documental vamos a abordar
el sentido del ser humano y
los parámetros del contrato del alma.
Este conocimiento se fundamenta en la matriz de números
que codifica el Nombre de Dios y estructura nuestra realidad.
Los documentales “La firma de Dios” y el “Lenguaje de los números” proporcionan información más detallada sobre esta matriz, sus entresijos y su origen.
Empecemos…
Unos piensan que los seres humanos tenemos una dimensión espiritual de mayor o menor calibre.
La cuestión va mucho más allá.
Somos seres espirituales que se estamos experimentando SER HUMANOS.
¿En serio?
Ser humano es el viaje de un espíritu a través de una realidad diseñada para proporcionar una experiencia de aprendizaje.
Ser humano es turismo de aventura a nivel espiritual.
El espíritu se plantea una pregunta,
y decide adentrarse en esta experiencia para obtener a una respuesta.
El propósito de ser humano es aprender, desarrollarse y encontrar esta respuesta.
La consciencia es el medio mediante el cual afianzamos lo aprendido.
Este conocimiento no es intelectual.
Es experiencial.
Debe integrar mente, cuerpo y emociones para ser válido.
El Sentido del Ser Humano
según la matriz del Nombre de Dios.
Las líneas 3 y 6 de la matriz representan al ser humano
y definen el propósito de nuestra existencia.
Según la cábala, 45 es el número que representa al hombre, Adán.
Entendiendo ADM como a todos los seres humanos.
A = 1 + D = 4 + M = 40 = 45
Las filas 3 y 6 de la matriz suman exactamente 45 cada una.
Cada una es complementaria de la otra,
como el hombre y la mujer.
El significado de los números combinado con su posición en la matriz
aportan las siguientes conclusiones:
La esencia del ser humano está formada por tres partes:
cuerpo, mente y espíritu (1-3)
que tienen la función de evolucionar (2-6)
dentro de un estado de equilibrio.
La conciencia (9) resulta de este equilibrio (3),
que integra salud, pensamiento y sentimiento. (3-3-3)
Nuestro papel en la vida es
materializar nuestro equilibrio interior en el exterior. (4-3)
Nuestro legado es contribuir al desarrollo de la vida. (5-6)
Cada uno de nosotros impactamos en el mundo,
afectamos a otras personas y a la conciencia global. (6-9)
Nuestro propósito se define por el equilibrio,
entre nuestra consciencia, nuestras acciones, y lo que nos rodea. (7-3)
El resultado determina nuestro karma, el ciclo de nuestra evolución y desarrollo. (8-6)
En definitiva, el cumplimiento del contrato del alma.
El contrato del alma
La cláusulas de cada encarnación
El espíritu reside en una dimensión espiritual, no en nosotros.
El ser humano es un avatar dentro de una realidad virtual.
El alma es la proyección del espíritu que insufla vida a este avatar.
Es parecido a un videojuego.
El espíritu selecciona su avatar,
y el entorno en el que va a jugar.
Esta partida sigue unos parámetros que la hacen única.
Estos parámetros establecen las cláusulas del contrato del alma.
Los términos generales este contrato,
y de la experiencia de ser humano,
son los siguientes.
1º El Poder de Dios (Brahman)
El alma se configura como un fractal del poder divino del creador que atesora todo el potencial de la creación.
El ser encarnado desconoce que posee este poder, ni cómo usarlo.
El aprendizaje de cada alma a lo largo del juego es transferido a su espíritu.
Si el ser logra comulgar con este poder, el espíritu lo integrará por derecho propio.
2º El Olvido (Avidya)
Nuestra realidad material ha sido creada con el fin de asegurar la desconexión con el mundo espiritual, y establecer el contexto de olvido necesario para dar valor a la experiencia humana y sus decisiones.
El ser encarnado inicia la partida a ciegas, desconectado completamente de su fuente, y del espíritu.
¿Por qué esta desconexión?
Una llama precisa de oscuridad para poder brillar con luz propia.
3º La Voluntad (Karma)
El espíritu transfiere su voluntad al ser encarnado.
El avatar toma sus propias decisiones, acertadas o erróneas, y se atiene a sus resultados.
El espíritu tan solo puede observar cómo transcurre la partida.
Este libre albedrio está condicionado de inicio por los términos particulares de cada contrato del alma, es decir por las circunstancias materiales y emocionales que pre-programen al avatar.
4º El Alma (Atman)
Cada avatar se configura con una serie de fortalezas y debilidades.
Se inserta en un entorno de juego específico: su lugar y tiempo de nacimiento.
Los términos particulares de su recorrido quedan codificados en el Código Atman,
y quedan sellados con una matriz única tanto por el creador como por el ser creado.
Los términos generales junto con estas condiciones particulares (Código Atman) completan el contrato del alma.
5º La Consciencia (Samadhi)
La consciencia es el mecanismo que emplea el ser para re-conectar con su espíritu.
El espíritu se puede comunicar con su avatar a través de la consciencia. Y viceversa.
Cuanto más se desarrolla la consciencia, mas fuerte y firme es esta conexión,
como un cable que permite conducir mayor voltaje, poder e información.
Cuanto mayor consciencia, mejor puede el espíritu guiar a su avatar en su propósito,
y actuar con más contundencia sobre el juego para ayudarle.
6º La Realidad (Maya)
El ser avatar juega su partida en unas condiciones pre-programadas,
aunque actuando por propia voluntad, y ateniéndose a las consecuencias de sus acciones y decisiones.
El espíritu solo puede intervenir sobre la realidad que lo rodea, sobre el entorno del juego, para guiar a su alma (avatar) hacia su propósito y el cumplimiento del contrato.
Las señales, las coincidencias, ciertos acontecimientos, encuentros y personas son fruto de esta intervención.
7º El Aprendizaje (Samsara)
La matriz del Código Atman configura el contexto ideal de aprendizaje en el que va a desenvolverse el avatar: la época, el lugar, la familia, y todas las circunstancias físicas y psicológicas que condicionarán el libre albedrio del jugador.
Estas clausulas de inicio son evolutivas y se pueden trascender, de la misma manera que cada matriz se puede reducir numéricamente hasta su esencia divina.
Mediante el aprendizaje, y el desarrollo de consciencia resultante, el avatar se va liberando de sus condicionamientos, se comunica mejor con su espíritu, y hace germinar el poder de la creación que atesora.
8º La Muerte (Moksha)
El juego tiene una duración determinada.
Puede finalizar antes por decisión del propio el avatar,
o del espíritu en caso de que el avatar abandone su propósito.
El contrato del alma siempre debe quedar cumplido.
La cláusulas fallidas o inconclusas obligarán al alma a repetir otra encarnación hasta su cumplimiento. En esos casos, las cláusulas cumplidas se transformarán en las fortalezas que definirán las características del nuevo avatar, las inconclusas en las debilidades, y las fallidas en sus desafíos.
9º La respuesta (Atman = Brahman)
Tras cada encarnación el alma transfiere su aprendizaje al espíritu.
El aprendizaje sólo es válido si es adquirido mediante la experiencia del Ser Humano.
Los seres espirituales coexisten imbuidos de la esencia del creador.
Su conocimiento de Dios y de su función divina les viene dado de serie.
Existen ya conectados a la internet de Dios, pero son creaciones, no creadores.
Ser humano es una experiencia que transforma un ser espiritual en un ser divino,
en un creador.
Así funciona juego.
¿Quieres jugar?
Pues te anuncio que ya estás jugando ;)
La Experiencia de Ser Humano
Turismo de aventura espiritual
Un ser espiritual decide probar si tiene alma de creador.
Se inscribe en la experiencia de ser humano,
y firma un contrato en el que decide cómo probará esta decisión.
Durante el proceso de aprendizaje se desconecta de todos los atributos espirituales que le vienen de serie, y que da por sentado hasta que se sumerge en el olvido.
También coincide con otras almas, con las que compartirá trabajos en común.
Estos seres pueden quedar entrelazados por sus trabajos de equipo;
encarnar juntos en distintos contextos y con distintos papeles:
padre, pareja, hijo, amigo, hombre, o mujer, animal u otros seres…
E incluso asumir cargas inconclusas de otro contrato.
Las encarnaciones no son necesariamente secuenciales en el tiempo y contexto, aunque los grupos entrelazados suelen encarnar juntos durante 7 generaciones.
Los Upanishads de la antigua India describieron con una sabiduría sublime los conceptos de Atman, el alma individual, y Brahman, Dios, el creador.
Atman = Brahman
De forma que Atman = Brahman,
aunque esta ecuación queda enmascarada por MAYA, la realidad virtual.
Una ilusión diseñada para acaparar la atención y la voluntad de cada ser encarnado, testar su aprendizaje, y dar validez a la comunión de Atman y Brahman.
Los aspectos más místicos y trascendentes de cada religión coinciden en esta idea,
la comunión transformadora del Ser con Dios,
la transmutación del Alma en su Creador.
El Código Atman
Las cláusulas particulares del contrato del alma
Cada una de las infinitas matrices de la maya de la creación se asigna a cada ser espiritual para codificar los parámetros de su alma y de su experiencia.
Esa matriz específica conforma su Código Atman.
El Código Atman actúa como el ADN biológico a nivel espiritual.
El proceso de aprendizaje de cada ser consiste en resolver su matriz.
Es decir, reducir sus números hasta conectar con la matriz divina esencial,
que subyace en todas las matrices.
Cada alma comparte el proceso y sus resultados con su ser espiritual.
Si lo logra, el ser creado se transformara en un creador.
Veamos un ejemplo de un Código Atman.
Escojamos un número grande y multipliquémoslo por otro.
Apliquemos la tabla de multiplicar que desarrolla las matrices.
5311 x 1720 5311 x 1721 5311 x 1722 5311 x 1723 5311 x 1724 5311 x 1725 5311 x 1726 5311 x 1727
5312 x 1720 5312 x 1721 5312 x 1722 5312 x 1723 5312 x 1724 5312 x 1725 5312 x 1726 5312 x 1727
5313 x 1720 5313 x 1721 5313 x 1722 5313 x 1723 5313 x 1724 5313 x 1725 5313 x 1726 5313 x 1727
5314 x 1720 5314 x 1721 5314 x 1722 5314 x 1723 5314 x 1724 5314 x 1725 5314 x 1726 5314 x 1727
5315 x 1720 5315 x 1721 5315 x 1722 5315 x 1723 5315 x 1724 5315 x 1725 5315 x 1726 5315 x 1727
5316 x 1720 5316 x 1721 5316 x 1722 5316 x 1723 5316 x 1724 5316 x 1725 5316 x 1726 5316 x 1727
5317 x 1720 5317 x 1721 5317 x 1722 5317 x 1723 5317 x 1724 5317 x 1725 5317 x 1726 5317 x 1727
5318 x 1720 5318 x 1721 5318 x 1722 5318 x 1723 5318 x 1724 5318 x 1725 5318 x 1726 5318 x 1727
Este es el resultado de la multiplicación.
Este sería el Código Atman de un ser.
Está compuesto por 64 codificadores de 7 cifras.
Este ejemplo es muy sencillo.
Un Código Atman puede contar con cientos, miles o millones de dígitos en cada uno de su 64 codificadores.
Las combinaciones y posibilidades son infinitas.
9134920 9140231 9145542 9150853 9156164 9161475 9166786 9172097
9136640 9141952 9147264 9152576 9157888 9163200 9168512 9173824
9138360 9143673 9148986 9154299 9159612 9164925 9170238 9175551
9140080 9145394 9150708 9156022 9161336 9166650 9171964 9177278
9141800 9147115 9152430 9157745 9163060 9168375 9173690 9179005
9143520 9148836 9154152 9159468 9164784 9170100 9175416 9180732
9145240 9150557 9155874 9161191 9166508 9171825 9177142 9182459
9146960 9152278 9157596 9162914 9168232 9173550 9178868 9184186
Hay que considerar que cada matriz debe codificar un ser único que haya existido y/o que existirá, con toda la sofisticación de su individualidad y sus circunstancias.
Esta ingeniería espiritual se aplica tanto a humanos y otros seres de este universo.
Cada codificador cumple una función determinada por:
- el significado de los números que lo integran.
- y por su posición en la estructura de la matriz.
La bioquímica y el ADN emulan esta estructura y complejidad.
(Ver minuto 16:16 del Documental 1: La Firma de Dios.)
Cada codificador se estructura en tres partes que se combinan con los cuatro cuadrantes que forman la matriz.
Como los signos del zodiaco que combinan su Modo (Fijo, Cardinal y Mudable) con los 4 Elementos (Fuego, Aire, Agua y Tierra)
(Ver minuto 5:35 del Documental 1: La Firma de Dios.)
Parte Fija: Coordenadas espacio-temporales.
Son las cifras que no cambian al principio de cada codificador.
En el ejemplo serían el número 91.
En un codificador más extenso este número sería mucho más largo.
La parte fija funciona como el prefijo de un numero de teléfono.
Identifica el momento temporal y espacial en el que se manifiesta el alma.
Parte Cardinal: Parámetros que rigen la encarnación.
Está compuesta por los números que apenas varían,
y se repiten en el codificador en su quinta posición desde la derecha.
En el ejemplo oscilan del 3 al 8 siendo los mas frecuentes el 4, 5, 6 y 7.
Su reiteración indica su intensidad, peso específico y su papel a lo largo del ciclo vital,
según el área de la matriz en la que se ubican.
Parte Variable: Características de cada alma.
Está compuesta por las combinaciones de los 4 números de la derecha.
Codifican la singularidad que caracteriza a cada individuo.
Cuadrantes:
La matriz se divide en cuatro cuadrantes que se combinan en dos pares complementarios
Potencial / Poder (Arriba – Izquierda)
Presencia / Conexiones (Arriba – Derecha)
Esencia / Destino (Abajo – Izquierda)
Ancestros / Linaje (Abajo – Derecha)
Las cláusulas particulares de cada contrato del alma se configuran con estos codificadores numéricos y sus respectivas posiciones dentro de cada matriz.
Este es el Código Atman.
Sin embargo, aquí no acaba la complejidad de este proceso.
Este es el punto de partida.
Ahora toca empezar a jugar.
Pre-Programación y Aprendizaje
Los desafíos de la partida espiritual.
El Código Atman determina el lugar, momento, y circunstancias que van a caracterizar a cada encarnación.
De esta manera, el ser queda pre-programado de inicio con una serie de condicionantes físicos, mentales y emocionales que afectarán a su libre albedrío.
Uno de los retos del juego es liberarse de esta pre-programación.
Este condicionamiento se va resolviendo mediante el trabajo interior.
Hay muchas herramientas y caminos trazados para hacer realizar este trabajo.
Cada persona encajará mejor con unos o con otros.
Además, la composición numérica única de cada matriz va a actuar como el dial de una emisora. Va a sintonizar y atraer las experiencias y personas que resuenen con el mismo nivel de vibración, o que complementen el Código Atman.
El objetivo de esta pre-programación y de la sintonía energética que emite cada código es exponer al ser a diversos contextos y personas para que tome decisiones y realice acciones. El aprendizaje se produce mediante estas decisiones y se demuestra mediante las acciones correspondientes.
Durante el sueño, el espíritu descarga y testa este aprendizaje.
Cada alma debe evolucionar en su camino hacia la comunión con lo divino.
Cada decisión, acción y aprendizaje implica la reducción de cada uno de los codificadores de la matriz. El objetivo es llegar a la reducción numérica final, a la esencia divina del Nombre de Dios, el poder del creador.
El Atman es el punto de partida (matriz completa)
Brahman es el objetivo final (matriz simplificada)
Atman = Brahman (matriz completa – matriz simplificada)
Cada decisión, cada acción produce un aprendizaje.
Cada aprendizaje implica una reducción en alguna parte de la matriz.
Cada reducción numérica genera a su vez nuevos codificadores.
Y así sucesivamente hasta llegar a la matriz final simplificada,
hasta comulgar con el Nombre de Dios.
Veamos cómo progresaría el ejemplo escogido.
El número 9134920 del primer codificador daría: 9 + 1 + 3 + 4 + 9 + 2 + 0 = 28.
El número 9140231 del segundo codificador daría: 9 + 1 + 4 + 0 + 2 + 3 + 1 = 20.
Y así se iría aplicando a todos los codificadores.
Los ceros no cuentan, o sea que 20 es directamente 2 y 30 directamente 3.
28 2 3 31 32 33 43 35
29 31 33 35 46 21 32 34
30 33 45 39 33 36 3 33
22 35 3 25 29 33 37 41
23 28 24 38 25 39 35 31
24 39 27 42 39 18 33 3
25 32 39 28 35 33 31 38
35 34 42 32 31 3 47 37
Según van avanzando las reducciones comienza a asomarse la matriz del Nombre de Dios, aunque no completamente.
Hay codificadores que ya muestran la conexión con Brahman, mientras que otros requieren seguir trabajando, es decir reduciendo sus cifras.
Veamos como sigue, reduciendo un paso más el resultado anterior.
1 2 3 4 5 6 7 8
11 4 6 8 1 3 5 7
3 6 9 12 6 9 3 6
4 8 3 7 11 6 1 5
5 1 6 11 7 12 8 4
6 12 9 6 12 9 6 3
7 5 12 1 8 6 4 11
8 7 6 5 4 3 11 1
Aun quedan codificadores que requieren más desarrollo para que Atman = Brahman.
La cantidad de veces que sea necesario realizar este proceso de reducción indica la medida evolutiva del ser encarnado. Cada fase del proceso destaca los puntos de conexión con Brahman, que se convierten en sus fortalezas, así como las resistencias que precisan mayor trabajo y reducción.
Un código Atman de mayor envergadura implica cifras mucho mayores, lo cual agregaría varios pasos más hasta llegar al proceso que muestra este sencillo ejemplo.
1 2 3 4 5 6 7 8
2 4 6 8 1 3 5 7
3 6 9 3 6 9 3 6
4 8 3 7 2 6 1 5
5 1 6 2 7 3 8 4
6 3 9 6 3 9 6 3
7 5 3 1 8 6 4 2
8 7 6 5 4 3 2 1
Si el alma reduce todos los codificadores habrá cumplido su contrato.
De lo contrario, los puntos de conexión y las resistencias generan una nueva codificación que el alma incorporará a su siguiente reencarnación.
Así se programa el karma.
¡Vaya tela!
Oráculos y Adivinanzas
Veo, veo… ¿qué ves?
Los oráculos son sistemas para adivinar el futuro que se utilizan desde tiempos inmemoriales: el I Ching, la astrología, la numerología, el Tarot y otras barajas…
Son considerados con sorna por los científicos ya que su capacidad de predicción es tan aleatoria como las herramientas que emplean.
Sin embargo, el sector de la adivinación mueve millones en dinero y en personas.
En muchos casos los videntes nos cuentan lo que queremos oír, reconfortan nuestras expectativas, y animan nuestros sueños. Pero en ocasiones un oráculo arroja resultados de una precisión y complejidad que escapa a cualquier explicación.
Esto sucede así porque los buenos oráculos se estructuran y resuenan con la matriz del Nombre de Dios, igual que el Código Atman.
Por lo tanto, nuestro ser espiritual puede utilizar estas herramientas adicionales como vehículos de comunicación, aunque ya interviene a través de nuestro entorno mediante señales y coincidencias.
¡Cuidado!
La función de un oráculo es ayudarnos puntualmente.
Un oráculo nunca debe sustituir nuestra capacidad de decisión, y mucho menos eximirnos de la responsabilidad y consecuencias de nuestros actos.
Si nos dijeran qué hacer, ¿Cuál sería el aprendizaje?
Cada alma debe trabajar en adquirir un nivel de responsabilidad espiritual cada vez mayor.
Según se incrementa el nivel de consciencia, más se afina nuestra brújula interior.
La intuición nos transmite la sensación de certeza sobre el camino a seguir.
Y hace que los oráculos resulten innecesarios para el alma evolucionada.
La activación de nuestro verdadero NOMBRE marca el punto de inflexión.
Antes, los acontecimientos nos mueven a bandazos obligándonos a progresar.
Después, el universo reconoce nuestra presencia, y manifiesta nuestra voluntad.
Así se inicia el camino de la Magia.
Llegados a este punto, la mayoría de las personas se pregunta...
¿Cómo calculo y descifro mi Código Atman?
No hacen falta cálculos, oráculos o cábalas para entender nuestro Código Atman.
Basta con invocar nuestro verdadero NOMBRE.
Este NOMBRE es mucho más que una mera sucesión de letras o fonemas.
Debe dotarse de un contenido que identifiquen las fuerzas de la creación.
Cualquier palabra carece de significado a menos que la llenemos de contenido.
Lo mismo ocurre con nuestro NOMBRE.
Debemos cargarlo de nuestra energía para que el universo lo reconozca.
Cuando decretamos desde nuestro verdadero NOMBRE:
La creación nos identifica como chispa divina.
Escucha nuestra voluntad.
Activa los mecanismos para su manifestación.
Así se hace Magia.
El Ritual de las Estrellas es una herramienta que puede ayudar a cargar
nuestro nombre con nuestra energía del Ser.
El Ritual de las Estrellas
Una guía para activar tu NOMBRE
El primer paso de cualquier acto de magia es que el mago invoque su NOMBRE.
Así identifica sus derechos y sus posibilidades ante las fuerzas de la creación, a las que solicita el cumplimiento de su voluntad.
Este nombre es y no es el nombre con el que nos llamamos.
Lo será cuando hayamos trabajado en dotarlo de significado.
Este significado es una carga de energía que manifiesta nuestra vibración, es decir como sintonizamos con la creación.
El ritual consiste en trabajar sobre 4 (5) estrellas de cinco puntas.
Una vez que tengamos las cuatro primeras estrellas suficientemente interiorizadas, sólo necesitaremos ejecutar la quinta estrella.
Una vez que tengamos la quinta estrella suficientemente interiorizada podremos simplemente pronunciar nuestro NOMBRE. Entonces este nombre identificará plenamente nuestra identidad divina.
Dotar de significado cada una de estas estrellas requiere un gran trabajo de introspección antes de su ejecución.
La punta de cada estrella se representa en los extremos de los brazos y de las piernas abiertas en cruz. Diseña tu propio ritual con armonía, solemnidad y gracia, después de haberlas interiorizado.
Sigue tu intuición.
Cada persona es única y su camino también lo es.
LA ESTRELLA DEL ORIGEN – (Pie izquierdo)
Mis ancestros determinan mi existencia.
Esta estrella representa tu cuerpo y el elemento Tierra.
Yo (tu nombre) >
nazco de mi madre >
mi madre configura mis emociones >
de mis emociones surgen mis acciones >
mis acciones se inspiran en mi padre >
de mi padre yo (tu nombre) nazco.
Para trabajar sobre el significado de esta estrella plantéate estas preguntas:
- ¿En qué te pareces físicamente a tu padre y a tu madre?
- ¿Reconoces qué aspectos de tu carácter has aprendido de tu padre y de tu madre?
- ¿Distingues qué creencias y aspiraciones han inspirado tus padres en ti?
- ¿Entiendes el esfuerzo, dedicación y sacrificio que implica criar un niño?
- Este pregunta se comprende mejor cuando se tienen hijos. Cuando los hijos se hacen padres entienden mejor a sus padres.
- Siente a tus padres no como padres, sino como personas que hicieron lo que supieron y pudieron para criarte. También ellos fueron influenciados por tus abuelos, y así sucesivamente a lo largo de tu linaje.
- Cuando les reconozcas y les entiendas como personas, reconecta de nuevo con tus padres y con tus ancestros desde el amor, el perdón y el agradecimiento. No importa si están muertos. Si están vivos mucho mejor, es más bonito.
LA ESTRELLA DEL PODER - (Mano derecha)
Mi potencial determina mi poder (y mi abundancia)
Esta estrella representa tus acciones y el elemento Agua.
Yo (tu nombre) >
doy lo que permite mi potencial (o lo que tengo) >
recibo en función de lo que doy >
puedo compartir aquello que tengo >
comparto lo que quiero de lo que tengo >
lo que doy es la medida de mi poder (lo que recibo)
Para trabajar sobre el significado de esta estrella plantéate estas preguntas:
- Cada uno nacemos con un potencial único. Existes por una razón.
- ¿Qué puedes y qué quieres hacer con tu vida?
- ¿Escuchas lo que sientes en tu interior? ¿Te dedicas tiempo?
- ¿Compartes lo que eres, lo que sientes, lo que piensas? ¿Con quién? ¿Por qué? La abundancia nace de lo que compartes y no es necesariamente bidireccional. Si das, recibirás, pero no necesariamente de a quien hayas dado.
- Las cosas materiales son importantes hasta un punto. Vivimos en un sistema engañoso que enseña conceptos de éxito y necesidades artificiales. Descubre el engaño y dejará de tener poder sobre ti. Maneja el sistema, no al revés.
- El bienestar es maravilloso pero también es una droga que adormece la voluntad de trabajo interior. Sigue tu brújula interior para que la vida no tenga que abofetearte para que continúes con tu aprendizaje.
- Entusiasmo significa llenarse de dios. Dar amor, alegría, ayuda.
- Dar es el mayor poder.
LA ESTRELLA DE LA PRESENCIA – (Mano Izquierda)
Mi presencia determina mi impacto en el mundo.
Esta estrella representa tu mundo y el elemento Aire.
Yo (tu nombre) >
mi presencia se establece en un tiempo y un lugar >
mi tiempo y lugar determina mis circunstancias >
mis circunstancias determinan a quien conozco >
mis vínculos establecen mis posibilidades >
estas opciones determinan mi presencia en el mundo.
Para trabajar sobre el significado de esta estrella plantéate estas preguntas:
- ¿Cómo habría sido tu vida naciendo en otro lugar y en otro momento?
- ¿Serías mejor o peor que esas personas que juzgas, admiras, o desprecias?
- ¿Qué personas y/o circunstancias han marcado tu camino hasta hoy?
- ¿Qué habría cambiado sin alguna de esas personas y/o circunstancias?
- Los tiempos difíciles engendran personas capaces. Las personas capaces propician tiempos fáciles. Los tiempos fáciles promueven personas incapaces. Y las personas incapaces vuelven los tiempos difíciles. Así gira la rueda del progreso.
- ¿Entiendes que las dificultades han forjado quién eres hoy?
- ¿Te gusta quién eres? ¿Te gusta tu vida? ¿Te gusta lo que haces?
- Entendiendo profundamente tu recorrido, ¿qué cambiarías entonces?
LA ESTRELLA DEL DESTINO – (Pie Derecho)
Mi esencia determina mi destino
Esta estrella representa tu interior y el elemento Fuego.
Yo soy (tu nombre) >
soy resultado de lo que pienso (fuego) >
lo que pienso determina lo que creo (aire) >
lo que creo fundamenta mis emociones (agua) >
mis emociones impulsan mis acciones (tierra) >
mis acciones marcan mi destino.
Para trabajar sobre el significado de esta estrella plantéate estas preguntas:
- ¿Por qué piensas como piensas? Tus pensamientos son fruto de tus propias reflexiones o son sintonías con lo que te resulta más afín.
- ¿De donde provienen estas afinidades de tu pensamiento? ¿Qué libros, películas, personas, o situaciones te han influenciado para pensar cómo piensas?
- ¿Tienes claras tus creencias? ¿Tus valores en la vida? ¿Cómo han cambiado estas creencias a lo largo de tu vida? ¿Crees en Dios? ¿Hasta qué punto?
- ¿Eres consciente de cómo tus creencias afectan tus decisiones y tu comportamiento? ¿Cómo sería si creyeses algo diferente?
- ¿Actúas en consecuencia con lo que realmente crees y sientes? ¿Hasta qué punto te dejas arrastrar por las tendencias sociales, por el qué dirán, u otros condicionamientos?
- ¿Te da miedo la muerte? ¿Qué harías si te quedase un día de vida? ¿Y cómo sabes que no es así? Cada día es un regalo. Agradécelo.
Cada una de estas estrellas traza un poderoso camino de autoconocimiento,
y de desarrollo del poder interior.
LA ESTRELLA DEL SER
Conócete a ti mismo
La estrella del SER dota de significado pleno a tu NOMBRE.
Esta quinta estrella se configura después de haber construido las otras cuatro, una vez que hayamos interiorizado bien sus significados, su impacto mental, emocional y físico en nuestra identidad.
El trabajo sobre todas estas estrellas no es una acción puntual. Es un trabajo evolutivo que hay que revisitar todo el tiempo para recargar nuestra frecuencia con mayor poder y aprendizaje.
La estrella del SER integra los 4 elementos y reza así:
Yo (tu nombre) >
provengo de mis ancestros
mis ancestros determinan mi potencial
lo que hago expresa mi poder y construye mi mundo y mis vínculos
mis vínculos manifiestan mi destino
mi destino expresa mi ser.
Esta estrella sólo invita a una reflexión:
¿Cuál quieres que sea tu legado a tu paso por este mundo?
Puedes pensar que tu existencia es insignificante comparada con la de otras personas, que no tienes nada que aportar, que no eres nadie pero… ¿acaso no existes?
¿Todavía crees que eres fruto de una insulsa casualidad?
Estar en este mundo significa aprender a Ser, a ser humanos.
El sentido del camino
Aprender del pasado, vivir el presente y descubrir el futuro.
Somos seres espirituales inmersos en una experiencia de aprendizaje para transformarnos en seres divinos, en auténticos Hijos de Dios, por derecho propio.
Este aprendizaje se forja en los parámetros de cada encarnación.
Las posibilidades y las dificultades dentro de cada familia forman las lecciones fundamentales para nuestro desarrollo.
La familia en la que nacemos es la escuela de nuestra vida.
Y la pareja o la familia que formamos son la universidad.
Todos formamos parte este gigantesco mecanismo que es la experiencia de Ser Humanos. A unos les tocan papeles más vistosos, y a otros nos toca ser diminutas piezas de este engranaje divino. Sin embargo, el reloj no funciona bien si la más recóndita de sus piezas no cumple su función.
No importa si eres rico, famoso o todo lo contrario.
Al final de la partida, tanto el rey como el peón vuelven a la misma caja.
Lo único que nos vamos a llevar de este mundo es nuestro aprendizaje.
Este aprendizaje se configura en una frecuencia energética única que se resume en nuestro NOMBRE.
Por este motivo, desde tiempos inmemoriales faraones, sacerdotes, reyes y magos han tratado de preservar sus nombres y venerarlos como un talismán sagrado.
El propio Dios también tiene su Nombre.
Este Nombre invoca el conjuro que recrea nuestra realidad, y determina la leyes de la Magia, pero este es un tema que trataré en otro documental.
Mediante la experiencia de ser humanos definimos nuestra identidad, nuestra perspectiva única de la creación, pero este aprendizaje también es compartido, por cada gota de agua de este inmenso océano.
Todo… Todos estamos interconectados.
Todos aprendemos a SER HUMANOS juntos.
Así que…
¡Conócete a ti mismo!
Y contribuye a que la vida tenga sentido para los demás.