Parte 7/7 del Documental: El Lenguaje de los Números.
El código de la vida.
Parte 7/7 del Documental: El Lenguaje de los Números.
Nos creemos dueños de este planeta. Lo consumimos y lo explotamos como si fuera eterno. Pero la Tierra no nos pertenece. Somos parte de ella.
Gaia, nuestro planeta, es un ser vivo capaz de programar una sofisticada tecnología biológica: el ADN. Llegar hasta hoy le ha costado unos 20 años galácticos, pero no le quedan muchos más, apenas un par de años. Gaia ya ha hecho muchos experimentos con la vida. Ha armado distintos escenarios y ha reseteado muchos de ellos cuando no han funcionado bien.
Mientras tanto, aquí estamos nosotros: Los seres humanos.
El Homo Sapiens, ¿Seguro que Sapiens?
Somos un nuevo tejido de este ser planetario. Somos como las neuronas de su consciencia, Pero… ¿lo somos? ¿Estamos cumpliendo nuestra función?
La vida no es casual. Tu existencia no es casual.
Estás aquí con un propósito y es tu responsabilidad descubrirlo.
Este documental no busca darte respuestas, sino despertar una pregunta que resuena en tu interior: ¿Para qué estás aquí?
Documental realizado con fines educativos y sin ánimo de lucro por WMO Productions.
- Estas producciones se realizan con fondos propios de Willy M. Olsen con el fin de difundir este conocimiento.
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Toda la música y las imágenes son empleadas exclusivamente con fines educativos, divulgativos y sin ánimo de lucro, en el contexto de una explicación científica sobre el propósito de este documental. Este contenido se ampara en el principio de uso legítimo (Fair Use) según la Sección 107 del Copyright Act de 1976, que permite el uso de material protegido con fines tales como crítica, comentario, enseñanza, investigación o análisis educativo. El uso no comercial refuerza la consideración de uso legítimo. No existe intención alguna de infringir derechos de autor. Todo el contenido musical y visual pertenece a sus respectivos propietarios. Si los titulares de derechos consideran inapropiado su uso, agradeceré se pongan en contacto para revisar, modificar o retirar el material correspondiente.
- Dirección, producción y guión: Willy M .Olsen
- Realización: Laura Romero Alcobendas
Guión completo - El Código de la Vida.
Nos creemos los dueños de este planeta.
¿Lo somos?
Lo consumimos sin medida, lo invadimos, y lo ensuciamos a nuestro antojo.
La Tierra es única en el universo. Es nuestro hogar. Y no hay otro.
Nos sentimos envalentonados por la tecnología. Y la capacidad de dominar nuestro entorno.
¡Qué ilusos!
Nuestros años se miden con las vueltas de la Tierra al Sol.
Los años de nuestras células con los días de su rotación.
Y los de nuestro sistema solar en años galácticos.
Cada año galáctico se estima en unos 227 millones de años terrestres.
Por lo que nuestro mundo cuenta hoy con unos 20 años galácticos.
Este ser, Gaia, nació como una bola de roca y fuego.
Fue alimentado con ingentes cantidades de agua durante sus primeros dos años de vida.
El agua también gestionó el funcionamiento de la maquinaria geológica que impulsó la tectónica de placas, y el clima que cocinarían el caldo de la bioquímica primigenia.
Con esta agua puso en marcha un reactor nuclear en su interior, que le permitió rodear su sólido núcleo metálico con un entorno más fluido. Y así generar la gigantesca dinamo que activó su escudo electromagnético.
Nuestro planeta tiene mucha agua.
¡Un montón de agua!
Su manto oculta unas tres veces más agua que en los océanos.
Y lo hace funcionar para que la vida sea viable.
Todo esto no pasa porque sí.
El agua es mucho más que una simple molécula H2O.
Es un avanzadísimo hardware y sofware integrado.
De una complejísima simplicidad que actúa diferente según su presión, temperatura y elementos vecinos.
El agua catalizó el proceso de acreción que construyó los planetas.
Hace posible la formación de las nubes y el clima.
Dirige tanto los procesos geológicos, como los biológicos.
Y tiene propiedades poco conocidas, gracias a las cuales la savia de las plantas desafía la gravedad, y los capilares sanguíneos alcanzan todos los rincones del organismo.
El agua almacena energía y la comparte.
Y también información.
Sí, así es.
El agua almacena información, como los ordenadores.
Para actuar de esta manera, se agrupa formando cristales coloidales con propiedades únicas.
La ciencia lo llama la cuarta fase del agua.
La Tierra tardó unos tres años galácticos en cocinar los ingredientes de la primera materia orgánica.
Y en sintetizar los 20 aminoácidos esenciales que ensamblarían todas las formas de vida.
Gracias a una fórmula mágica: ¡el ADN!
Hoy nos jactamos de conocer el ADN, cómo es y cómo funciona, pero no tenemos ni idea de por qué es como es.
El ADN es la manifestación física de la matriz.
El ADN forma una espiral de dos secuencias de nucleótidos complementarios, armando sílabas de tres letras, los codones. Hasta un total de 64 codones, combinables en los 20 aminoácidos esenciales.
Este proceso se explica en mi anterior documental:
La Firma de Dios. La prueba de que existe un creador.
El ADN es el vehículo del alma, y por eso enciende la vida.
Con el ADN, nuestro mundo empezó a jugar.
El agua y las corrientes estelares armaron distintos escenarios.
En cada uno de ellos se aprendía algo nuevo.
Aunque los procesos no siempre fueron fluidos.
A veces requerían dramáticas extinciones masivas para reiniciarse.
La vida evolucionó de muchas maneras.
Aquí han pasado ya muchas cosas.
Muchas más de las que nos imaginamos.
Y cuando no funcionan, o se descontrolan…
Borrón y cuenta nueva.
Y entonces Gaia conjura de nuevo la fórmula mágica de la vida que obedece la gramática de la creación.
La tierra construye las formas.
El agua es el medio de la vida.
El aire anima el espíritu.
Y la chispa cabalga en la luz del Sol.
Hoy Gaia tiene 20 años galácticos.
En un par de años más, su núcleo empezará a perder energía.
Su maquinaria geológica comenzará a fallar.
Entonces dejará de protegerse con la aurora boreal.
A sus 27 años habrá muerto.
Y el armónico sistema solar que la transporta también se desmantelará, porque ya no cumplirá su propósito.
Mientras tanto, aquí estamos nosotros: Los seres humanos.
El Homo Sapiens
¿Seguro que Sapiens?
Somos un nuevo tejido de este ser planetario.
Somos como las neuronas de su consciencia,
Pero… ¿lo somos?
¿Estamos cumpliendo nuestra función?
¿Despiertas?
¡Despierta!
Nuestra realidad, nuestro planeta, la vida… No son fruto del azar.
Son el resultado de un diseño inteligente.
Tu existencia tiene un propósito.
Este propósito resuena en tu interior.
Si no lo has encontrado…
¿qué haces aquí?
Si no lo buscas…
¿para qué estás aquí?
Con este documental quiero que sientas tu propósito.
¡Piénsalo!
¡Siéntelo!
Si lo sientes, abrázalo.
Hazlo brillar.
¡Vívelo!
Y comparte tu luz.
Disfruta este regalo:
LA VIDA
Y sonríe.
La gracia de Dios se transmite con sonrisas.
Si te ha gustado este documental, te espero en mi próxima producción.
El contrato del alma - El sentido del ser humano.
